Anandamida: El propio THC del cuerpo humano

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Hay muchos diferentes tipos de personas que disfrutan de fumar marihuana: empresarios, adolescentes, pacientes médicos – inclusive nuestros ancestros de hace cientos de años. ¿Alguna vez te has preguntado qué tenemos todos en común? Todo ser humano produce su propio endocannabinoide llamado anandamida, que luce y actúa mucho como el THC. Para aprender más sobre la anandamida, ¡sigue leyendo!

A pesar de cómo la tecnología ha cambiado tanto lo que experimentamos como seres humanos modernos, algunas cosas han permanecido más o menos iguales.

Hace cientos de años, es probable que tus ancestros hayan estado disfrutando de buena ganja junto a sus familiares y amigos, muy parecido a como tú lo haces ahora.

¿No es algo misterioso que por más que el mundo ha cambiado a nuestro alrededor, a los seres humanos siempre les ha gustado fumar marihuana?

Nosotros hemos intentado meter a la marihuana en muchas categorías – entogénica, cultural, generacional – pero todo eso puede ser, honestamente, un juego de niños. El uso de la marihuana parece trascender la raza, edad y cultura – sin importar la época. Y entre más socialmente aceptada se vuelve, más abiertas están las personas de todos tipos de demografías sobre su consumo.

Entonces, ¿qué es responsable del hecho que tanto a la abuela como a su nieto les guste tanto fumar marihuana en contraste a sus contrapartes de hace 40 años? La respuesta literalmente podría yacer en la propia biología del cuerpo humano. El cuerpo humano produce su propio cannabinoide parecido al THC llamado anandamida. ¿Es posible que la anandamida es la razón por la que para muchas personas se siente tan bien fumar marihuana?

¿Qué es la anandamida?

Este compuesto químico es a menudo referido como la “molécula de la alegría”, porque su nombre, ananda, se origina de la palabra sanscrita que significa felicidad o bienaventuranza. La anandamida pertenece a la clase de compuestos en el cuerpo llamados amida-ácidos fáticos y pertenecen al sistema cannabinoide endógeno del cuerpo humano. Su nombre químico completo es N-araquidonoiletanolamida.

Endo, que significa adentro, significa que la anandamida es un cannabinoide que viene de adentro del propio cuerpo. Esto hace contraste con los cannabinoides exógenos, que vienen de afuera del cuerpo. Interesantemente, la estructura química de la anandamida es muy similar a la del THC. Casi se podría decir que son primos. En este escenario, el THC es el cannabinoide exógeno, mientras que la anandamida es el propio cuerpo.

La anandamida reacciona con los receptores CB1 y CB2, lo cual significa que llega al cerebro y el sistema nervioso central. Así como el THC, este cannabinoide es el responsable del tipo de sensación “drogante” – al igual que el incremento de apetito y la sensación soñolienta. También juega un papel grande en otras funciones corporales vitales.

El cerebro humano: Un rompecabezas cannabinoide

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Raphael Mechoulam, el científico y botanista israelí, fue la primera persona en aislar cannabinoides en los años 60s. Después de determinar la estructura química del CBD, Mechoulam y su equipo satisfactoriamente aisló el THC como el componente psicoactivo principal de la marihuana. El THC es la razón por la que a todos les encanta fumar marihuana. Esto naturalmente llevó a estudios sobre cómo el THC afectaba al cuerpo y el cerebro, y fue efectivamente la razón por la que sabemos que hay si quiera un sistema endocannabinoide.

Después que Mechoulam despertó gran interés en el campo de los endocannabinoides, los científicos llegaron a la conclusión de que debe haber algo como un receptor cannabinoide en algún lado del cerebro o el cuerpo. Una cosa lleva a la otra, claro, y finalmente en la Universidad St. Louis, Allyn Howlett y su equipo descubrió evidencia que – ¡sí! El cerebro humano contiene receptores cannabinoides. Y el THC parece tener cabida perfectamente dentro de ese receptor.

Pero espera un minuto. ¿Por qué el cerebro humano tendría un receptor cannabinoide que encajaría casi perfectamente en el THC, cuando este no es naturalmente producido en el cuerpo? Este es el rompecabezas que los científicos enfrentaron y lo que eventualmente llevó al descubrimiento de la anandamida.

La presencia de un cannabinoide producido naturalmente fue descubierta por personas que siguen trabajando en el equipo amante de la marihuana de Raphael Mechoulam. William devane y Lumir Hanus, en 1992, descubrieron la pieza final del rompecabezas cannabinoide. Y ellos decidieron llamarlo anandamida, por la palabra sanscrita que significa felicidad.

Mientras que el THC cabe casi perfectamente en el receptor cannabinoide, el neurotransmisor anandamida en realidad calza perfectamente en el receptor cannabinoide del cerebro. El descubrimiento de la anandamida significaba muchas cosas para nuestros conocimientos del cannabis y el cuerpo humano.

Aislar y descubrir un endocannabinoide confirmó que, de hecho, hay un sistema endocannabinoide completo en el cuerpo. Con la presencia de receptores cannabinoides y cannabinoides producidos naturalmente, hay un sistema completo de cannabinoides – sin la necesidad de la marihuana – que opera en el cuerpo y cerebro humano.

¿Qué hace la anandamida?

Todavía hay mucho que descubrir sobre cómo la anandamida funciona en el cuerpo. Después de todo, es parte de uno de los sistemas más complejos en el cuerpo humano. Es más famoso por crear el estado elevado de felicidad que reportan muchos usuarios después de fumar marihuana. Pero hay mucho más que eso.

La anandamida opera en partes del cerebro que afectan la memoria, la sensación de dolor, el apetito, el movimiento e inclusive la motivación. También tiene efectos en el sistema de reproducción, lo cual significa que tiene un efecto en la fertilidad. Es esencialmente un neurotransmisor, y es descompuesto rápidamente por las funciones del cuerpo. Es por eso que, aunque droga a una persona, ese estado no dura para siempre.

La anandamida aumenta la neurogénesis, la cual es la formación de nuevas neuronas, o un nuevo patrón neuronal. Esta función es por qué los científicos dicen que la anandamida tiene un efecto anti-ansiedad y anti-depresivo – lo cual nos cuenta mucho sobre el estado de felicidad y por qué a los fumones les encanta tanto fumar.

Interesantemente, la anandamida también es pasada a los recién nacidos a través de la leche materna de la madre. Se cree que esta es la raíz por la que la anandamida tiene un efecto activador en el apetito, y por lo tanto el hambre.

Finalmente, como si este endocannabinoide mágico no fuera lo suficientemente asombroso – la anandamida también es la cosa que te hace olvidar. ¿Entonces por qué eso podría jugar un papel en mantener a alguien elevado y en buena salud? Bien, Michael Pollan le hizo esta pregunta al propio Dr. Mechoulam en un documental llamado “Botany of Desire”. En el documental él dice:

“No me parece adaptativo tener una droga para olvidar. La memoria para nosotros tiene una gran utilidad para la supervivencia… ¿pero por qué olvidar sería adaptativo? Yo le hice a Mechoulam esta pregunta, y dijo: ‘Bien, dime, ¿de verdad quieres recordar todos los rostros que viste en el subterráneo esta mañana?’”

La mayoría de los usuarios que consumen marihuana conocen el efecto que tiene el cannabis en su memoria. Y normalmente, nosotros lo incluimos en la categoría de ser “malo” para tu memoria.

Pero la respuesta de Mechoulam a esa pregunta nos da un poco de perspectiva en cuanto al por qué olvidar podría ser una de las cosas que hace que fumar marihuana sea tan deseable. Su efecto de neurogénesis podría ser protector en vez de lo que pensamos originalmente, es decir, que era destructivo para las células cerebrales.

El rol de la anandamida es complicado por decir lo mínimo, y todo en relación a la felicidad humana lo es. Así como los pensamientos elevados – la felicidad humana – felicidad – amor – hay muchos factores en juego.

La salud física, el humor, el equilibrio hormonal y la función cerebral juegan un papel en lo que llamamos “felicidad”. William Devane y Lumir Hanos estaban en lo correcto al darle a la anandamida su nombre y acuñarla la molécula de la felicidad.

Anandamida, THC y CBD – ¿cómo interactúan?

Cuando alguien ingiere marihuana, el compuesto psicoactivo THC está esencialmente imitando el trabajo que de otra forma la realizaría la anandamida.

La diferencia aquí es que el THC tiene una vida más larga en el cuerpo que la anandamida, lo cual mencionamos anteriormente como una rápida descomposición. Para aquellos cuyos cuerpos no producen anandamida en grandes cantidades, la presencia de THC y la estimulación efectiva de su receptor podría ser un cambio bien recibido.

El CBD, por otro lado, interactúa con el cuerpo muy diferentemente. Prácticamente no tiene efectos psicoactivos, pero en cambio alienta la función natural del sistema endocannabinoide. Previene la producción de FAAH, una enzima en el cuerpo que descompone la anandamida.

Esto significa que con la introducción del CBD, la anandamida tiene una vida más larga en el cuerpo. También significa que el cuerpo es alentado a producir más de ella. El resultado de esto es un ser humano más feliz y con menos dolor que es mejor capaz de lidiar con la inflamación.

Ahora, aunque podría parecer que fumar marihuana puede incrementar la anandamida, en realidad no lo hace. Ingerir CBD alienta la producción de anandamida, pero fumar demasiada marihuana alta en THC en realidad podría ser contraproducente. Es una copia de lo auténtico lo que está entrando en ti – lo cual explica por qué se siente tan bien y natural.

Sin embargo, aumentar la anandamida es cuestión de debate.

Algunos científicos dicen que la anandamida es producida cuando una persona está en un estado de relajación o concentración profunda, o inclusive un estado fluido – como cuando estás bailando, cantando o escribiendo poesía. Este endocannabinoide misterioso es probablemente la razón por la que los seres humanos se conectan tanto con la marihuana, a pesar de los muchos diferentes  orígenes que tenemos.

Disfrutar la marihuana tiene poco que ver con el hecho de que eres un hippie, o que creciste en los 70s, o debido a tu edad. Fumar marihuana te lleva a un estado de elevación que es muy natural, tu cuerpo inclusive lo hace por sí solo algunas veces. Es por eso que muchas personas pueden apreciar la marihuana, y probablemente por qué seguiremos fumando durante los muchos años que nos deparan por delante.

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    Sera Jane Ghaly

    A mí me gusta llamarme a mí misma la gitana viajera errante del mundo. Nacida en Melbourne Australia, pero renacida en prácticamente cualquier otra parte del mundo. Yo tengo una obsesión saludable con las palabras y los idiomas, usándolos como un vehículo para navegar a través de esta experiencia humana multidimensional. Mi entusiasmo por la marihuana comenzó en los Estados Unidos, y desde entonces he estado viajando por el mundo con la hierba como mi inspiración. La dulce Mary Jane me ha llevado a muchas partes del mundo, desde participar en ceremonias chamánicas en el Amazonas hasta fumar ganja con los Babas en la India. ¡La persona número uno con la que me encantaría fumar un porro es Joe Rogan!
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